Longevidad y salud cardiometabólica

El vínculo entre adiposidad y perfil lipídico fue más débil en personas de 90 a 100 años que en adultos más jóvenes

La lipidómica sugiere que las relaciones entre medidas corporales y metabolismo observadas en adultos jóvenes no se trasladan de forma simple a quienes alcanzan edades extremas.

Estudio transversal de lipidómica

Qué se ha estudiado

Los investigadores compararon 182 nonagenarios de 90 a 100 años con 306 adultos de 25 a 60. Midieron por espectrometría de masas 195 especies lipídicas de 14 clases y analizaron, por sexo, su relación con el índice de masa corporal y la razón cintura-altura.

Qué se ha observado

En los adultos más jóvenes, varias clases de lípidos se relacionaron con las medidas de adiposidad; esas asociaciones se atenuaron notablemente entre los nonagenarios, sobre todo para triglicéridos y diacilglicéridos. Un modelo entrenado en adultos jóvenes estimó mal las medidas corporales de los mayores y tendió a infraestimarlas en los valores más altos.

Cómo interpretar el hallazgo

La comparación transversal no permite saber si el patrón lipídico favoreció la supervivencia, apareció con la edad o refleja la selección de quienes llegaron a los 90 años. Tampoco evaluó si los umbrales habituales predicen enfermedad o mortalidad en este grupo, y las diferencias de cohorte, medicación o estilo de vida pueden influir.

Perspectiva preventiva

Los resultados invitan a estudiar medidas de riesgo cardiometabólico específicas para edades muy avanzadas, pero no justifican abandonar el seguimiento del peso, la cintura, la presión arterial, la glucosa o los lípidos. Cualquier objetivo clínico debe considerar función, fragilidad, enfermedades y preferencias individuales.

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